Embalse de Guadalest
Tal vez uno de los más bonitos espacios naturales de Alicante sea el valle de Guadalest, al que guarda en circo un bello rosario de montañas: Ponoig, Aitana, Serreila y Aixortá, escoltado en su salida al mar Mediterráneo por dos monumentos naturales: La Sierra de Bernia a un lado y, a otro, el Puig Campana. De todos sus encantadores pueblos, el pintoresco Guadalest ha atraído la mirada del turismo. Pero nosotros vamos en busca de un lugar solitario. Pocos sospechan que el embalse que hay bajo el pueblo esconde una de las más bonitas y encantadoras excursiones que pueden hacerse por la zona., una excursión muy fácil, ideal para iniciarse en el senderismo, y para disfrutar de la joya esmeralda de Alicante. Porque este es el color que toman las aguas del pantano cuando reflejan en sus aguas el azul del cielo y el verde de la vegetación de sus orillas.
Barranco de la Encantada
Pocas excursiones reúnen, en tan corto recorrido, tantos encantos como esta excursión alrededor de Planes, cabeza de su antigua Baronía, en la valí de Gallinera, el valle de los cerezos. En realidad, no hacemos una excursión, sino cuatro excursiones en una: El vía Crucis que nos lleva del pueblo a la Ermita del Santo Cristo. Un paseo por los campos de cerezos y almendros. El camino del Barranco de la Encantada con su cascada y el sendero que se desliza sobre su cauce encajonado. Y el camino por los campos que nos devuelve a Planes. Y, si nos quedan ganas, andar por las calles de Planes constituye, por sí misma, otra encantadora excursión


